14 años como psicóloga me han mostrado que no se acaba de salir del hueco si se pone el foco solo en «sanar».
Y da igual si ese hueco es ansiedad, bucles mentales, o que no te encuentras del todo bien pero tampoco sabes por qué.
La pregunta no es ¿qué síntomas quieres quitarte? sino ¿a dónde quieres llegar?
Y si la cosa es que no lo sabes ahí está precisamente la cuestión.
Mira, tú tienes una serie de dones, un potencial por desarrollar.
Y no hacerlo lleva a la apatía, a la falta de ganas, a que tus días se vean meh.
Porque deja tu energía psíquica estancada.
Y te viene la sensación de que algo no funciona pero no sabes exactamente el qué.
Y veamos otra cosa importante que normalmente se confunde:
Que puedas desarrollar esto no depende de que dejes de tener los síntomas que tienes, sea ansiedad, que tu cabeza se queda pegada a pensamientos, o que a veces notas que te saturas de más.
Porque este desarrollo forma parte del camino que te va a llevar a sanar de verdad.
No el sanar de poner un parche y pa’lante.
El que te da cuatro técnicas de respiración y ya.
El que te deja con el camino a la mitad.
El que te conduce a que tu malestar en un tiempo se repita y entonces pienses que lo que te pasa «es genético» o historias que son mentira y que te repiten la angustia y… vuelta a empezar.
Entonces:
Si quieres dejar de sentirte estancada.
Salir del loop en el que sientes en el que estás y que no te deja sentirte bien de verdad.
Y construir la vida grande y genuina que deseas.
Todo eso forma parte del mismo pack.
Que tu vida grande puede verse como montar un negocio, tener un refugio de animales, subir picos de montaña cada domingo o crear una comunidad.
La forma da igual.
Lo que importa es que tengas tu norte.
Y eso, y que te mantengas en el camino, es mi especialidad.
Para que desarrolles el camino hacia la vida que deseas y es ahí, con esa sensación de dirección y agencia, donde está tu máximo potencial.

