Respirar es un buen comienzo, pero hay algo más que puedes hacer cuando quieres bajar ansiedad.

Nunca es buen momento para sentir ansiedad.

Pero si hay algo peor que aparezca es que te la quieras arrancar cual tirita vieja en cuanto la empiezas a notar.

Verás, esto con la ansiedad no funciona.

Presionarte por no tenerla es la receta perfecta para que suba.

Para que estés pendiente de ella monitoreándote cada 5 segundos.

Lo que te hace terminar el día agotada y enfadada contigo misma porque tuviste «otro día igual».

La verdad es que no hay soluciones milagrosas que te vayan a quitar la ansiedad y dejarla a cero al minuto de que aparezca.

Porque ansiedad es algo más complejo que decirte «cálmate y ya».

Lo que sí puedes hacer es sostenerla de la manera correcta.

Acompañarte en el paso a paso, primero para que no suba y luego ir calmándola.

Y así te haces cargo de lo que pasa cuando empiezas a notar la respiración poco profunda.

Cuando la cabeza no para de dar vueltas enroscándose sin llegar a ningún punto.

Cuando te notas inquieta incluso estando sentada en el sofá.

Y para esto respirar profundo ayuda, claro.

Pero es muy limitado.

Sobredepender de la respiración en estos momentos es apostar todo a una carta, cuando la verdad es que hay otros recursos que pueden llevarte a que actives tu sistema nervioso parasimpático; esto es el que baja revoluciones a la aceleración y te hace sentir de nuevo el suelo bajo tus pies.

Estos recursos son:

  • Modulación de ondas cerebrales: cuando tienes ansiedad están activas las ondas beta, entonces estimular a tu cerebro con otras distintas apropiadas para el momento (alpha, theta o delta) induce a tu sistema nervioso a entrar en calma.
  • Activación sutil del nervio vago: el nervio vago es la autopista que une tu cerebro con musculatura y vísceras. Activándolo mandas señales de calma a todo tu sistema.
  • Corregulación: es la capacidad de regularnos a través de otra persona. Al escuchar la voz de alguien regulado tu cerebro automáticamente busca sincronizarse con este estado a través de las neuronas espejo.

Todo eso es lo que encuentras en estos audios.

Así en tu bolsillo y a un solo click tiene un audio específico a tu situación que une estas tres prácticas neurocientíficas para que la ansiedad no siga escalando, tú sientas que tomas las riendas de la situación y así la ansiedad empiece a bajar.

 

5 audios para 5 situaciones específicas de tu rutina.

Obviamente no es la misma disposición ni energía que necesitas cuando recién te levantas que justo antes de ir a buscar a tus peques al cole.

Sin embargo también es verdad que la ansiedad puede aparecer en cualquier momento.

Por lo tanto lo que vas a necesitar para bajarla y ponerte a disposición de lo que necesitas atender no va a ser lo mismo en diferentes momentos del día.

Por eso esto no es un audio genérico para bajar ansiedad.

Ni algo que te induzca a un estado de relajación en la que sientes que te duermes cuando lo que necesitas es continuar activa.

Aquí cada audio de los 5 tiene una función específica, uno para cada situación que enfrentas en tu rutina para que así puedas calmar y prevenir ansiedad sin sentir que lo que estás haciendo es un disruptor de lo que necesitas hacer justo después.

Porque atender y bajar tu ansiedad no tiene que ser incompatible con lo que quieres atender en tu rutina.

Este es el contenido de los audios

1. Activación energética (7 minutos)
Con este audio calmas ansiedad mientras te preparas para arrancar el día. Te sirve para notar tu energía de tu lado y que no se la coma la ansiedad, porque aquí mediante activación de nervio vago y ondas cerebrales específicas consigues bajar la mente mientras deshaces las pequeñas tensiones que pueda estar acumulando tu cuerpo.

2. Respiración con visualización para resetear cuerpo y mente (7 minutos)
Este audio es específico para cuando notas que la ansiedad comienza a subir. Usamos dos elementos que cortan el progreso de la ansiedad: respiraciones específicas y visualización basada en técnicas hipnóticas. Con este audio tomas las riendas de la situación, sostienes y comienzas a bajar ansiedad.

3. Relajación rápida (3 minutos)
 3 minutos para soltar mandíbula y aflojar pecho cuando no tienes mucho tiempo. Más efectivo que hacerlo sola mientras tienes 30 cosas en la cabeza y así dejas de sentir incompatible el «es que tengo mucho que hacer» con bajar ansiedad.

4. Restauración profunda (10 minutos)
Con este audio deshaces todos los saquitos de tensión que tienes acumulados. Perfecto para cuando te notas inquieta y quieres relajarte pero te sigues sintiendo como pollo sin cabeza. Así sales del «es que no puedo relajarme» y te relajas de una vez sin que tengas que forzarte porque este audio es un viaje desde tu nervio vago hacia toda tu musculatura para que no queden residuos de tensión ni de sobrepensar.

5. Descanso que te recarga (15 minutos)
Aquí te preparas para ir a dormir. Mezclamos nervio vago con ondas cerebrales de estado de relajación profunda y soltamos lo que ha pasado en el día, sea lo que sea. Aquí el protagonista es tu cuerpo, entonces con este audio dejamos la mente de lado y su rucu-rucu nocturno y te vas guiando de forma natural hacia el estado de reposo. Así propicias un descanso que te recargue para evitar levantarte sobrecargada y con la ansiedad a 3000 revoluciones.

Junto a los audios viene una breve guía escrita para saber cuándo y cómo usar cada audio.

Entonces ganas esto con los audios

Básicamente consigues tener en tu bolsillo algo que te ayuda a prevenir ansiedad y a que no suba cuando aparece.

Entonces de esta manera dejas de depender de técnicas de respiración que viste en Youtube y que ni siquiera sabes si tienen respaldo científico, no necesitas ir a la carpeta de tus reels guardados a ver cuál era aquél que decía que ayudaba con la ansiedad ni te sientes sola cuando los nervios empiezan a asomar cual duendecillo inoportuno.

Los audios son una guía en la que estoy yo al otro lado, dándote indicaciones para bajar ansiedad basadas en neurociencia, activación del nervio vago y estimulación bilateral del cerebro, y en las más de 3600 horas atendiendo personas con ansiedad en consulta privada.

Otra cosa que también te acompaña es la música específica que modifica las ondas cerebrales de un cerebro ansioso para llevarlas paso a paso al estado de un cerebro regulado.

En definitiva estos audios son una vía rápida y directa para sostener y disminuir ansiedad sin forzarte, sin mensajes vacíos tipo cálmate y sin que tengas que acordarte de aquella técnica que escuchaste hace un mes justo cuando menos necesitas esforzarte en recordar nada.

Son una forma de ponértelo fácil y guiarte hacia la disminución de ansiedad tan solo sacando el móvil y dándole a play.

Cómo funciona

  1. Compras los audios.
  2. Te llega un email inmediato con el acceso. Estarán subidos a una plataforma de carga rápida y fácil acceso sin que tengas que descargar nada para escucharlos.
  3. Los usas cuando necesites. Tendrás acceso a ellos durante 3 años.

Claro que quieres dejar de tener ansiedad. Y por eso los audios son importantes.

 

Cuando tenía ansiedad cada día yo también quería que se pasara.

Pero el primer paso no fue quitarla.

Sino tomar las riendas cuando aparecía y que ella no me tomase a mí.

Mienteas recorres el camino para que la ansiedad no aparezca cada día es necesario un buen sostén.

Una buena regulación.

Una manera efectiva de que no se dispare como un cohete.

Esto lo consigues con estos audios.

La sostienes la bajas y entrenas a tu sistema nervioso a bajar más rápido después de subir.

Y no lo haces sola: yo estoy al otro lado de los audios.