Sabes que emprender es lo tuyo.
Puedes notar esa llamada interna y te emociona sacar tu negocio adelante.
Sin embargo hay algo que no acaba de fluir.
Sabes las tareas que requiere tu negocio, de hecho tienes un trello maravillosamente organizado, pero te descubres un día haciéndolas… y otro no.
Llenándote de agobio con solo pensarlas.
Dudando en qué tarea elegir (aunque ayer lo tenías claro).
Congelándote delante de la pantalla del ordenador cuando vas a escribir la landing o enviar ese email.
Saliendo un día por stories y siete no, cuando esto forma parte de tu negocio.
Y a veces te descubres empujando las tareas hasta el final del día… y cuando llegas no te queda energía ni ganas.
Y, claro, eso te causa frustración.
Te invade la culpa porque eres consciente de que esa inconsistencia en mostrarte enfría a tu audiencia, y que no hacer las tareas cotidianas y las que te retan solo deja a tu negocio parado y tú te quedas con la sensación constante de sentirte atrasada.
Sabes que esa no es la forma adecuada de actuar para que tu negocio tire adelante.
Un negocio que sabes importante y necesario.
Pero por mucho que te motives y te digas que la semana que viene sí que te pones a tope, la parálisis, el bloqueo, el esquivar salir en instagram o enviar ese email vuelven.
Porque lo que te pasa no es una cuestión de que ganes más habilidades, hagas otro curso más de gestión ni de fuerza de voluntad.
Ni siquiera va de que tengas que plantearte ingresos pasivos y así ya descansas.
Porque lo que te pasa no es un tema de conocimiento, ni de falta de habilidad, ni de estrategia ni motivación.
Y eso es un asunto de salud mental.
Pero espera.
No estoy hablando de que tengas ninguna patología.
Sino de que la capacidad para liderar, que es la que te permite tomar decisiones en tu negocio y ejecutarlas de una vez dejando de procrastinar y sin agobiarte, requiere de que manejes tres cuestiones esenciales de ti:
- Tus patrones de funcionamiento, qué es lo que te ayuda a arrancar y a mantenerte en la tarea y a volver a tu centro cuando ya la terminaste.
- Que entrenes a tu sistema nervioso en lo que significa tener un negocio, ser visible, encajar noes y encontrar la calma incluso en los momentos en los que tu negocio no está funcionando como te gustaría.
- Que revises tu mentalidad acerca de lo que es emprender, de lo que vales y de cómo lo tienes que hacer, dejando de lado la exigencia, el perfeccionismo y la urgencia, que aunque puedan parecerte aliados en realidad solo te hacen ser más torpe, ir más acelerada y pasarlo mal.
Y todo eso… sí, es salud mental.
Entonces cuando algo de eso no está suficientemente entrenado es cuando lo dejas para después y piensas que «no pasa nada», te da el agobiazo cuando vas a publicar stories o te dan ganas de tirar el portátil por la ventana.
Porque lo cierto es que tener un negocio toca en lugares internos que otros espacios de la vida no tocan, es por eso que necesitas abordar tu salud mental desde otro lugar, teniendo los tres anteriores puntos en cuenta.
Es por eso que aún cuando has tenido psicólogas y has hecho terapia el enfoque tradicional se queda corto.
Una psicóloga general no sirve para guiar en el tema de negocios.
Porque para esta nueva etapa de tu vida necesitas aplicar psicología a acciones que quien no conoce del tema no sabe dominar como: regular cuando vendes sin dejar de tensionar, elegir qué tareas son prioridades para ver el avance de mayor-retorno pero menor-costo en tu negocio y cómo romper techos de ingresos de dinero que posiblemente hayan sido condenados en tu familia y qué implica esto en tus relaciones con personas no-emprendedoras.
Eso se trabaja con neurociencia, con la mente inconsciente y reseteando patrones que ya no te funcionan porque sencillamente no encajan con quien eres tú ahora.
Y es lo que hacemos en la mentoría:
Modificamos los patrones, sobrereacciones de tu sistema nervioso y vamos a remodelar tu mente inconsciente para que puedas superar tu bloqueo y moverte como una verdadera líder en tu negocio.
Y que así dejes de sobrepensar, procrastinar y sabotear tu emprendimiento dependiendo de tu emoción para accionar.
Serán 15 días juntas, con dos sesiones de 60 minutos y Voxer diario 15 minutos al día, en los que te llevo de la mano para desbloquearte, sacarte de la fatiga y la dificultad y que te lleves las herramientas que necesitas para posicionarte con autoliderazgo, consistencia y firmeza frente a las tareas que requieren tu atención en tu negocio.
Solo la primera sesión ya puede reducir en un 60% la ansiedad de no-accionar o de sentirte sobrellevada.
Esto es gracias a que pongo a tu servicio mi cerebro entrenado con más de 12 años emprendiendo y trabajando como psicoterapeuta, con una clínica y múltiples productos online con embudos, para que puedas colocarte en ese lugar de líder sin quemarte, sin presionarte y que puedas accionar sin sobrepensar o sobreanalizarlo todo.
El trabajo lo reforzamos con una hipnosis personalizada que haré para ti. Así reseteamos tu mente inconsciente y trabajamos tu desbloqueo desde la mente consciente, y también la inconsciente.