Vuelves a estar viendo otro capítulo de Netflix para olvidar que no te sientes suficientemente buena.
Funciona por un rato, tu mente se desconecta. Tus músculos comienzan a soltarse.
Hasta que termina el episodio.
Entonces la mente vuelve a activarse.
Te invade la culpa.
Piensas que no debiste ponerte a ver Netflix, que eso no sirve de nada, que deberías estar haciendo otra cosa, siendo más productiva, poniéndole más energía a tu negocio como hace esa mujer a la que tanto admiras en vez de tratar de apagar tu cabeza con otro episodio más.
Sin embargo aquí el problema no es que veas ese episodio.
De hecho ese episodio es más bien un respiro necesario que te das.
El problema es la batalla en la que te mete tu cabeza en el momento en el que te apara el «no eres buena».
Justo ahí.
Ese es el verdadero disparador.
Lo que es necesario mirar de frente y desarticular.
Porque mientras eso exista tu situación será la de estar a expensas a ver cuándo vuelve a aparecer.
Y solo hace falta que un día estés más baja de ánimos y… zas. Se vuelva a colar.
Entonces vas a volver a necesitar volver a compensar ese malestar.
Pero insisto: el problema no es cómo copensas.
El problema es el agotamiento en el que te deja esa dinámica mental.
Sin embargo esas rutas que tiene ahora tu cerebro marcadas que acaban disparando todo ese bucle que retroalimenta malestar y culpa se pueden cambiar.
A través de neurociencia aplicada, terapia breve estratégica y el internal family systems darle la vuelta a esa manera de funcionar basada en heridas traumáticas puede cambiar.
Puedes hacerte fuerte y tomar las riendas de la stiacuón desde un lugar compasivo, práctico y efectivo.
Porque lo que haces con lo anterior junto al EMDR y la hinposis eriksoniana, comienzas a reconfigurar tu cerebro icnonsciente y darte las herramientas para cuando aparezca en tu cabeza la idea de que no eres buena, puedas pararla.
Y puedas ir insertando una creencia más alineada a ti.
A las que te hacen justicia.
Y puedas tener, cada vez más, la situación bajo tu control.
Y así ganar energía disponible para ir hacia tus metas ambiciosas.
Y sientas más poder y sostén.
Con esta mentoría te guío a que lo hagamos juntas. Son dos videoconferenias de 60 minutos conmigo y 15 días de Voxer (app de voz y texto) para que tengas a mi cerebro con más de 12 años de experiencia trabajando con mujeres como tú, a un click de distancia. Y así deshagamos lo que ahora te mantiene cayendo en el hoyo una y otra vez.